viernes, 26 de abril de 2013

BRINDIS AL SOL


BRINDIS AL SOL 

Señoras y señores diputados, 
excelentísimos y reverendísimos, 
políticos, gobiernos en general, 
y declarados enemigos míos, 
harto de que me traten como a un tonto, 
cansado de que mientan más que hablan, 
ahíto de que roben nuestros sueños, 
o de que impunemente nos esquilmen 
hasta el último céntimo del alma, 
por no hablar de las cosas del espíritu, 
me planto en medio de este ruedo ibérico, 
y libre al fin de cualquier atadura, 
en nombre de la poesía y la libertad, 
les doy un solemne corte de mangas 
y les digo, con el máximo respeto, 
que se vayan definitivamente a la mierda. 


Antonio Casares (Santander, 25 de abril de 2013) 


Nota: Ahora que anuncian nuevos recortes, yo, por mi cuenta,  añado.......

miércoles, 24 de abril de 2013

ESTADÍSTICA DE VENTAS "DIA DEL LIBRO"

Balance de ventas del "Día del libro"


Y LUEGO DICEN QUE LOS LIBROS SON CAROS...
Este país tiene una historia triste, 
que es la historia de la literatura: 
Fray Luis de León fue encarcelado, 
y San Juan de la Cruz. Miguel Hernández 
agonizó en la cárcel de Alicante. 
Se persiguió a Espronceda por rebelde, 
y lo mismo ocurrió con Unamuno. 
El gran Galdós acabó ciego y pobre. 
Lorca fue fusilado impunemente. 
Ni un solo premio recibió Cervantes. 
Cernuda murió solo en el exilio, 
igual que Juan Ramón y que Machado, 
y otros de cuyo nombre sí me acuerdo 
pero sería una lista interminable. 
Harto de todo, se suicida Larra: 
“Escribir en España es llorar...” 
Aquí se ha maltratado a los poetas, 
se premia al malo y se castiga al bueno, 
o se olvidan de la mayoría, 
que es una forma incruenta de matar. 
Y luego dicen que un libro es caro, 
cuando escribir se paga con la vida, 
con la indigencia o con la soledad... 

Antonio Casares (Santander, 23 de abril de 2013)


lunes, 22 de abril de 2013

ANTÍDOTO


Acordáos del día del libro
ANTÍDOTO 

Salgo a la calle sin temor a nada, 
recorro la ciudad libre y tranquilo, 
porque llevo el mejor de los antídotos 
contra los impostores, los cretinos, 
los fascistas de pro, los reaccionarios, 
y los que tienen porque sí, per se, 
el espíritu hostil de los verdugos 
o una frustrada vocación de esclavos: 
un libro de Rimbaud en el bolsillo, 
la más alta expresión de la anarquía, 
el evangelio de la libertad. 

¿Què daño me causarán los imbéciles, 
los que tienen anémica el alma 
o una serpiente en el corazón? 

Aunque murmuren como viejas putas 
que no tienen otra cosa que hacer 
que hablar mal a todas horas del prójimo, 
ningún cobarde me podrá apuñalar 
por la espalda, según su costumbre, 
ni calumniar, como tienen por norma, 
ningún veneno me podrá destruir. 

¿Puede haber mejor amigo que un libro
para librarnos de los enemigos? 


Antonio Casares (Santander, 21 de abril de 2013)

domingo, 21 de abril de 2013

PREGUNTAS DE DIFICIL RESPUESTA



Si en la Constitución española reza aquéllo de que todos somos iguales ante la ley, que alguien me explique la inmunidad de los parlamentarios. Lo de la inmunidad real, mejor lo dejamos para otra ocasión.

viernes, 19 de abril de 2013

COMO SI FUERAN COMUNISTAS / Javier Marías


Autor : Sonia Pulido


Pongamos que ustedes o yo somos chipriotas, lo cual podríamos llegar a ser en cualquier momento, dadas la nefasta gestión de la crisis del Gobierno de Rajoy, las perspectivas de aumento aún mayor del paro (ya se prevé que alcance al 27% de la población), la nula enmienda de nuestros bancos, sobre todo de los que han sido salvados con dinero de los contribuyentes, a quienes se niegan a conceder créditos “en agradecimiento”; dadas también la imposición de austeridad sin crecimiento llevada a cabo por Berlín y Bruselas, la parálisis del consumo y el general miedo reinante. Pongamos que ustedes o yo hemos ahorrado durante muchos años y tenemos depósitos de 100.000 euros o más. Que ese dinero lo hemos ganado honradamente y sin estafar a nadie, con buen tino para los negocios, con enorme esfuerzo y trabajo o con suerte, que a veces cuenta. Que no hemos vivido por encima de nuestras posibilidades ni hemos despilfarrado. Que a lo largo de nuestra vida sólo hemos pedido un crédito a un banco, y porque salía más a cuenta que pagar a tocateja, a lo cual estábamos dispuestos; que, en todo caso, ese crédito o hipoteca lo liquidamos en el plazo de dos años, dado que no nos gusta deber a nadie. Que por eso mismo no tenemos ni una sola deuda ni jamás nos hemos entrampado; al contrario, hemos prestado o dado dinero a quienes teníamos cerca y lo necesitaban. Que no vivimos con ostentación y sólo nos damos los caprichos a nuestro alcance. Que nunca hemos ido al banco ni a la caja a que nos presten para chorradas y antojos (la comunión de la niña, unas vacaciones en Nueva York o en el Caribe) ni para proyectos de envergadura que no podíamos estar seguros de llevar a buen término (la adquisición de una vivienda en propiedad, por ejemplo, contando con un empleo precario). Que no hemos invertido en preferentes ni en bolsa ni en ninguna operación de riesgo, sino sólo en fondos muy conservadores que nos han rentado poco, y no siempre, y cada vez menos. Que hemos pagado puntualmente nuestros impuestos y no hemos defraudado al fisco, o no conscientemente. Pongamos que somos chipriotas sensatos y cumplidores de las leyes, y que si hemos ahorrado 100.000 euros o más es en buena medida porque no nos fiamos de que las pensiones vayan a seguir existiendo como hasta ahora; porque queremos tener dinero disponible por si hay que ayudar; porque deseamos dejar algo en herencia a nuestros allegados; porque nos ha dado la gana.



Estamos en el absurdo de que si uno derrocha, se la carga, y si en cambio ahorra, también se la carga"

Pues bien, nos encontramos ahora con un insólito latrocinio. Por haber ganado y conservado ese dinero sin especulación, fraude ni trampas, nuestro Gobierno y la Unión Europea nos castigan, y nos quitan o nos confiscan sin más … aún no se sabe si el 30%, el 40% o incluso el 80% de nuestros depósitos. Tras muchas protestas y alarmas, se ha logrado que al menos no les hurten casi el 7% a nuestros conciudadanos con menos de 100.000 euros. Pero los que sí tenemos esa cantidad (según la edad, tampoco da para retirarse) nos vemos despojados y desposeídos sin haber hecho nada para merecerlo. Estamos en el absurdo de que, si uno derrocha, se la carga, y si en cambio ahorra, también se la carga. ¿En qué quedamos? ¿Cómo se justifica, cómo se acepta que se desvalije de un 60% de sus ingresos (lo más probable) a nadie que no haya delinquido ni defraudado, ni siquiera haya arriesgado ni se haya endeudado? ¿Cómo es posible semejante atraco a manos de salteadores vestidos con traje y corbata y con cargos de responsabilidad? ¿Cómo puede ser esto “legal”, si es un puro y simple robo por parte de los Estados? Es gracioso: recuerdo bien cuando había pánico a los “comunistas”, en nuestro país y en otros. La mera palabra asustaba a muchos, y la gente común decía: “Es que si vinieran los comunistas, nos lo quitarían todo por la fuerza, la propiedad privada dejaría de estar protegida”. No han venido los comunistas, y sin embargo son el capitalismo y los partidos de derecha y “orden” quienes se dedican a confiscar bienes privados, sin justicia alguna y para “salvar la banca”. Imprevistos comunistas están hechos.

Hacienda mira con lupa lo que cada ciudadano gana, y es capaz de reclamar y multar por el más mínimo error cometido. Con el mismo escrúpulo, podría rastrear quiénes han obtenido sus 100.000 euros de manera legal y honrada y quiénes no; qué depósitos se retribuían a tipos de interés exacerbados –y por tanto comportaban un riesgo que debían asumir sus propietarios– y cuáles no. Llegada la hora de un rescate, de los cuales los culpables principales son siempre los políticos y los banqueros, debería poderse ver –tan al detalle como mira Hacienda– quiénes merecen ser esquilmados y quiénes no, en modo alguno. De otra manera, sucederán dos cosas, si es que no están ya sucediendo: a) mientras pueda, la gente trasladará sus depósitos a bancos de países de la UE que no vayan a ser rescatados, de modo que Alemania, Austria, Reino Unido u Holanda verán llenarse sus arcas mientras se vacían las de España, Italia, Portugal o Irlanda; b) después de que los ciudadanos sean saqueados sin culpa alguna, no se les pida solidaridad ni “patriotismo”, ni hacia sus respectivos países ni hacia Europa. Si nuestros Gobiernos nos roban desca­rada e indiscriminadamente, lo único que pueden esperar de nosotros es enemistad y desafecto, la continuidad de las hostilidades graves que ellos habrán iniciado.


Si alguien está en desacuerdo, que levante la mano.